martes 24 de junio de 2008

TE HABLO CON EL CORAZON



…OTRA VEZ TE HABLO CON EL CORAZON.
POR SINO ALCANZÓ,
POR SI NO ENTENDISTE.
EL CAUCE SIGUE POR EL MISMO RÍO.
LAS ROCAS DEMORAN PERO NO ME PARARON.
YO SIGO BUSCANDO TU PUERTO.
YO SIGO ANCLADO A TU AMOR.
LA ESPERA SIEMPRE SERÁ INTERMINABLE.
MIS BRAZOS NUNCA ABANDONARAN EL REMO.
CONTRA VIENTOS Y CORRIENTES LUCHARÉ.
DEVASTADO PERO NUNCA RENDIDO.
CUESTIONADO PERO NUNCA RESIGNADO.



NO ES CAPRICHO NI OBSESIÓN.
NOS HA UNIDO LO SIMPLE DEL AMOR.
PALABRAS QUE SIEMPRE FUERON SINCERAS.
SONRISAS QUE SIEMPRE SENTÍ CUANDO REÍ.
TU PAZ QUE DE PRIMER MOMENTO ME DOMO.
LA INTENSIDAD EN LA MARCHA POR DISFRUTARNOS.
POR CONOCERNOS, POR COMPARTIRNOS.
DESORDENAMOS MOMENTOS.
ACOMODAMOS AL DESTIEMPO.
DESDIBUJAMOS LO IMPOSIBLE ...PARA AMARNOS

CUENTO DEL ALMA


Hay un viejo cuento con cuatro personajes:
Todos, Alguien, Cualquiera y Nadie.

Ocurre que había que hacer un trabajo importante
y Todos sabía que Alguien lo haría.
Cualquiera podría haberlo hecho, pero Nadie lo hizo,
Alguien se enojó cuando se enteró,
pero le hubiera correspondido a Todos.
El resultado fue que Todos
creía que lo haría Cualquiera y Nadie se
dio cuenta de que Alguien no lo haría,
Alguien reprochó a Todos porque en realidad
Nadie hizo lo que hubiera podido hacer Cualquiera.

¿Cómo termina esta historia?

Si Todos nos damos cuenta de que
Cualquiera es Alguien importante,
Nadie dejaría de esforzarse
con toda el ALMA

LA ISLA DE LOS SENTIMIENTOS


Una isla donde habitaban todos los sentimientos: La alegría, la tristeza y muchos más, incluyendo el amor.
Un día, se les fue avisando a los moradores, que la isla se iba a hundir.
Todos los sentimientos se apresuraron a salir de la isla, se metieron en sus barcos y se preparaban a partir, pero el amor se quedó, porque se quería quedar un rato más con la isla que tanto amaba, antes de que se hundiese.
Cuando por fin, estaba ya casi ahogado, el amor comenzó a pedir ayuda.
En éso venía la riqueza y el amor dijo: Riqueza, llévame contigo!, -No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti dijo la riqueza.
El le pidió ayuda a la vanidad, que también venía pasando... Vanidad, por favor ayúdame!, -No te puedo ayudar, amor, tú estás todo mojado y vas a arruinar mi barco nuevo!
Entonces, el amor le pidió ayuda a la tristeza: Tristeza, me dejas ir contigo? Ay amor! Estoy tan triste que prefiero ir sola...
También pasó la alegría, pero ella estaba tan alegre que ni oyó al amor llamar.
Desesperado, el amor comenzó a llorar, ahí fue cuando una voz le llamó: Ven, amor, yo te llevo. Era un viejito, y el amor estaba tan feliz que se le olvidó preguntarle su nombre.
Al llegar a tierra firme, le preguntó a la sabiduría: Sabiduría, quién era el viejito que me trajo aquí?
La sabiduría respondio: Era el tiempo.
El tiempo? Pero por qué sólo el tiempo me quiso traer?
La sabiduría respondió: Porque sólo el tiempo es capaz de ayudar y entender a un gran amor...